viernes, 15 de abril de 2011

Como Mar y Cielo

Encierras el mar y el cielo en tu nombre,
Desvistes el follaje otoñal en tus cabellos,
Silencias las palabras vanas con tus besos.

¿Podré encontrar mi reflejo en el fulgoroso crepúsculo

Que se enciende en el horizonte de tu mirada?

Disuelve tu ser en el rocío nocturno,
Incendia tu cuerpo en las estrellas,
Así entonces te figurarás en mis inconcientes pensamientos oníricos
Ytodo difuso impedimento lejano será perdido en una querella con tu belleza.
Deslízate sensualmente por entre las sombras de la noche
Dibujando campos de suavidad,


Que en tus manos los ángeles duermen regocijados en tersa comodidad.
Sumérgete en el oscuro y azulado océano de mis sueños

Y descubre los deseos ocultos que alli se encuentran,
Decifra los pasillos de mi laberinto interno;

Y encuéntrate, encuentra, lo maravilloso de tu persona

Invadiendo como una niebla púrpura y dorada mi mentalidad.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Absorto decadente

Todas las mentes llevan consigo la idea de muerte,

Una fantasía de la vida, morir, matar....la muerte es una fantasía.

Que será lo que nos deparará al llegar al final.

Nunca nadie nos aviso que este juego se transmutaría al jugar;

Nunca nadie ve cuando puede llegar a finalizar.

Ahora camina por las húmedas y frías calles de la ciudad.

La costa esta cerca...camina hacia el mar, hasta encontrar la cómoda soledad.

Un monstruo frío y asesino ruge ante ti.

El frío te agobia, pero ya estas cansado de vagar,

De ser un fantasma en la tristeza de un día gris .

lunes, 26 de julio de 2010

Pétalos

Las palabras son consumidas en la elocuencia a modo de preludio
y todo se quema junto al fuego febril que arde menguante,
hasta quizás ser capaz de arrasarlo todo,
despojándonos de toda charla innecesaria.
Tu cuerpo es un lienzo que busco recorrer con mis manos,
Fundiendo mis dedos en las llamas de tu piel,
hundiéndome en una mezcla de sutileza y fogosidad,
deseoso de descubrir cada centímetro de suavidad.
Extinguiendo todo pensamiento en tus tersos cabellos,
como un manto de tan pura naturaleza que me llevase a bosques de cielos azulados,
a mares con acantilados bañados por la blanca espuma de las olas,
que rompen en gimientes rugidos liberados.
Derretiría mi conciencia en un suave y tibio letargo,
besando los pétalos de tu cuello, desnudando mis manos en tus ojos cerrados,
dibujando las oscuras sabanas de una noche,
sellando las agujas del reloj para que el tiempo no se escurra de nuestros cálidos cuerpos,
y así entonces, nuestros labios contengan la incandescente concentración
de superfluas horas que fluyen por nuestra saliva,
deslizándose por nuestras lenguas de fuego,
tan ávidas y deseosas reptando por nuestros cuerpos.
Que una sutil melodía sea el susurro de un ángel a tu oído
y que la música sea la figuración de nuestros cuerpos danzantes, retorcidos.
Que mis vehementes respiros sean una extensión de tus suspiros,
y que el aire, nuestro respirar, nuestras bocas húmedas,
sean una unánime noche estrellada entre nuestros brazos y piernas.
Que la luna se funda en nuestras bocas como el vino que se derrama sobre tus labios tiñéndolos con una suave y purpúrea sutileza.
Dime tu si sabes, ¿cuál es el destino, el lugar, a dónde las cosas que se pierden van?
Quzás sea como una estrella refulgente que muere en irradiada galaxia
y su sepulcro astral sea la nada.
Pero dime si tu sabes, ¿cuando el amor se extingue a donde va?
¿A dónde va la inspiración que se escapa, la creación perdida,
a donde va la idea que jamás pudo ver la luz de un día
o las sombras de un mundo exterior.
Cuál es el destino de las notas desaparecidas,
de las bellas melodías muertas en el olvido.
Cuál el de los momentos, que la memoria extravía.
Dónde se encuentran esos poemas desaparecidos,
y los que nunca existieron en realidad?
¿A dónde van los besos, las miradas y las caricias?
Quizás un eterno amplio rosedal exista, donde las rosas siempre estén marchitas
y solo beban la sal de las lagrimas que se derraman sin pensar a dónde van.

Sueño

I
Escalando la noche hasta la madrugada del naciente día y allí, el desenlace total.
El sueño en paramos lejanos, inexistentes,
los pensamientos revoloteando en la mente,
como nebulosa de mariposas nocturnas, eléctricas y dinámicas.
Bosque inmenso,
Océano mental, en que juegan danzantes la naturaleza y las sombras,
La luz y la oscuridad, el temor y la valentía,
y los centenares de esqueletos de guerreros
que en su osadía han caducado su vida.
Oníricas invernales tierras lóbregas,
donde el hielo de lo insólito cubre los yermos campos quemados por el frío,
donde los músculos del cuerpo se entumecen y no responden a los impulsos,
donde la mente nos traiciona y nuestros besos y caricias son deseos correspondidos,
pero es como una ínfima flama pequeña en la inmensa oscuridad,
y pronto se apaga, se deshace, y toda ilusión caduca
en un desagradable despertar con los labios secos y los ojos húmedos,
con la sensación en las manos, de que una caricia perdida se escapo
de tanta oscuridad, y llego a algún justo destino.

II
Sueño, insidioso inconsciente que te infectas de cruel realidad.
Dentro de tu película surrealista en mis ojos de fantasma
el vacío sangra frío el desamor en soledad.
¿Y en que se diferencia tal aspecto de la vigilia,
si al fin y al cabo me persuades con la triste verosimilitud?
En tus ojos de espejos se deforma mi vida para bien o para mal,
y me dejas saboreando la ilusión cuando te extingues y todo termina y se va,
volviendo a lo mismo de siempre,
a saber que de ti real no hay nada y que solo eres una mentira, un engaño,
un demonio maligno que me ilusionas con tus ojos de fuego,
dándome el espejismo de una verdad.

Incongruencias

Incongruencias
Entonces pienso, y realizo un despliegue de pensamientos y planteos,
de situaciones, de encrucijadas y estratagemas coloradas; pero no llego nada.
O quizás si llegue, pero solo a eso, a nada.
Encuentro algo y eso se torna una bifurcación disyuntiva, circunfusa, circunstancial;
la cual me lleva a un laberinto, en el cual yo soy Teseo
y a la vez el Minotauro que se retuerce en lo oscuro;
pero luego paso a ser ICARO, y mis alas son fluctuantes y se queman, entonces caigo.
Caigo como el sol en el ocaso, caigo a la oscuridad, a la oscura indiferencia,
de laminas laceradas latiendo en lagrimas lacerantes con largas llamas lánguidas, lamiendo latosos labios labiales que siempre repiten el mismo sonido en distintas palabras sin decir nada, nada de nada, solo palabras. Aliteración.
Y como hay veces en que las palabras no dicen nada, lo mejor son los hechos,
después de las miradas.
La decisión impulsiva tan dulce, tan fresca,
como jalea deleitable que se chorrea por el cuerpo lamible,
liberando un suave y débil sonido agradable.
¿Acaso no es algo gozoso?
Pero mi cuerpo esta frió, y mis aliteraciones son basura despreciable,
mis palabras son hojas de otoño que caen, se detienen un instante en el aire
y luego se esparcen en el piso, hasta ser voladas hacia la nada.
Y que importa, si son solo eso, palabras, nada.
Lo que importa es lo real, lo que se encuentra dentro, lo que el cuerpo encierra,
pero solo el calor de otro cuerpo puede encontrar y percibirlo,
porque quizás también algo encierra.
Y si no? Bueno, el tiempo transcurre rápido, y a veces... se va todo a la mierda.
Pero las palabras son un medio para mostrar eso de adentro,
pero encontramos también que los ojos pueden verter lagrimas,
pueden ocultarse en oscura pieza; pueden mostrar el deseo, la ternura,
el temor, odio, dolor, temor... amor? Cuando la luna esta llena...
El cuerpo... preciosa creación de la naturaleza.
Un cofre en algunos casos, en otros solo una pedazo que ante el dominio insidioso del tiempo perderá todo junto con su belleza.
El cuerpo. Oh que encantador es un cuerpo bello y esbelto,
pero mas delicioso es cuando la inteligencia, el sentimiento y la apreciación acompañan tal belleza. Porque a mi me gusta el café con azúcar, y las papas con milanesas, rebozadas en una deliciosa incongruencia.

I Ser o no ser, esa es la cuestión. (¿Angustia existencial?)

No somos nada y a la vez creemos en algo,
algo indefinible, como la nada.
Somos polvo de tierra en un camino indescifrable y desconocido,
pero a la vez formamos parte del sendero, tratando de entender su destino.

Deshagámonos de todo pensamiento innecesario en el periplo,
así, si alguna vez el camino llegase a algún lado y el polvo se torna barro,
moldearemos algo certero, algo definible, combatiendo a la nada con nuestra justa seguridad.
Somos un derrame de lagrimas en un mar de hastío y dolor,
en un superfluo océano; y escollos de certeridad que nunca se divisan.
Somos una eyaculación en los labios de venus y de cupido,
en los senos de Afrodita, en las nalgas del cariño.
Somos pétalos de azúcar que se oscurecen en amargas sombras
cayendo en suavidad musical sobre suspiros.

No somos nada, no somos algo?
o
Somos nada y creemos en algo?

Quizás algo llegue a ser algo, por más ínfimo que sea,
pero por lo menos logremos identificarnos,
y poder entonces encontrar nuestra alma y conocerla.
Somos vértigo en un sueño
Somos el sueño de un dios ciego
Somos los pétalos de una rosa cíclica que aun no desgasta su esencia.
Somos espectros sueltos en un mundo abierto,
fantasmas deseosos de desintegrarnos en el viento y reconstruirnos de a dos.
Somos lo que somos, aunque nada es, pero quizás,
en algún momento aunque sea por un rato, seamos algo, juntos.