Incongruencias
Entonces pienso, y realizo un despliegue de pensamientos y planteos,
de situaciones, de encrucijadas y estratagemas coloradas; pero no llego nada.
O quizás si llegue, pero solo a eso, a nada.
Encuentro algo y eso se torna una bifurcación disyuntiva, circunfusa, circunstancial;
la cual me lleva a un laberinto, en el cual yo soy Teseo
y a la vez el Minotauro que se retuerce en lo oscuro;
pero luego paso a ser ICARO, y mis alas son fluctuantes y se queman, entonces caigo.
Caigo como el sol en el ocaso, caigo a la oscuridad, a la oscura indiferencia,
de laminas laceradas latiendo en lagrimas lacerantes con largas llamas lánguidas, lamiendo latosos labios labiales que siempre repiten el mismo sonido en distintas palabras sin decir nada, nada de nada, solo palabras. Aliteración.
Y como hay veces en que las palabras no dicen nada, lo mejor son los hechos,
después de las miradas.
La decisión impulsiva tan dulce, tan fresca,
como jalea deleitable que se chorrea por el cuerpo lamible,
liberando un suave y débil sonido agradable.
¿Acaso no es algo gozoso?
Pero mi cuerpo esta frió, y mis aliteraciones son basura despreciable,
mis palabras son hojas de otoño que caen, se detienen un instante en el aire
y luego se esparcen en el piso, hasta ser voladas hacia la nada.
Y que importa, si son solo eso, palabras, nada.
Lo que importa es lo real, lo que se encuentra dentro, lo que el cuerpo encierra,
pero solo el calor de otro cuerpo puede encontrar y percibirlo,
porque quizás también algo encierra.
Y si no? Bueno, el tiempo transcurre rápido, y a veces... se va todo a la mierda.
Pero las palabras son un medio para mostrar eso de adentro,
pero encontramos también que los ojos pueden verter lagrimas,
pueden ocultarse en oscura pieza; pueden mostrar el deseo, la ternura,
el temor, odio, dolor, temor... amor? Cuando la luna esta llena...
El cuerpo... preciosa creación de la naturaleza.
Un cofre en algunos casos, en otros solo una pedazo que ante el dominio insidioso del tiempo perderá todo junto con su belleza.
El cuerpo. Oh que encantador es un cuerpo bello y esbelto,
pero mas delicioso es cuando la inteligencia, el sentimiento y la apreciación acompañan tal belleza. Porque a mi me gusta el café con azúcar, y las papas con milanesas, rebozadas en una deliciosa incongruencia.