jueves, 6 de mayo de 2010

Quimera


I

Una centella de energía fluyendo por mi sangre,

Tiñendo el rojo de ocre ardor.

Las garras de león saliendo interiormente,

El oscuro monstruo de las emociones gruñendo con fuerza.

Las palabras devastadas sin haber nacido,

Los pensamientos nebulosos sin ser pensados ni entendidos.

La figuración del futuro envuelto en sabanas de niebla,

La lluvia empañando los ojos ciegos.

La lengua masticada y deglutida en el instante,

Las palabras tachadas y atragantadas,

Espinando sin rosas el pecho.

La búsqueda de armonía,

El deseo de paz.

La guarida, el resguardo

Ante los enjambres de agravios diversos.

Cruzar palabras

Y obtener un profundo puntazo con eso.

Guardar palabras y aumentar la lenta putrefacción por dentro.

Y entonces surgen las preguntas;

Cómo hallar la salida?

Cómo liberarnos de esa propia trampa artesanal

Y salir de este letargo en profundo lecho.

Cómo deshacer esta opaca y oscura red mental.

Qué camino tomar para escapar del laberinto,

Si la mente nos engaña en cada sendero,

Y al corazón le gusta tanto lo que le hace bien como mal.

1 comentario:

  1. "Si la mente nos engaña en cada sendero,
    Y al corazón le gusta tanto lo que le hace bien como mal."

    Salud, Mr.Marino!

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